VOLUNTARIADO EN CUSCO

Somos un grupo de voluntarios en Cusco, que realizamos una labor con niños que se encuentran en riesgo de exclusión social. Trabajamos en tres proyectos: Centro Huchuy Yachaq, Hogar María Salomé Ferro (chicos) y Hogar San Judas Chico (chicas).

sábado 10 de mayo de 2008

Ha pasado tiempo...


Ha pasado tiempo pero todavia mi mente y sentimientos siguen en Cusco. Es raro el dia en que mis pensamientos no se trasladan a Perú, a Cusco, a los Hogares con los niños. Son flashes que me vienen a la mente, sensaciones. Aún puedo sentir los ruidos de la ciudad, los olores, los sabores, sus gentes...

Como ya dije, ha pasado tiempo desde que tuve que volver a España, por eso creo que es buen momento para expresar lo que he sentido alli, porque con el tiempo mis sentimientos se van haciendo mas fuertes.
Intentaré resumir lo vivido en Cusco, Perú, en tan solo unas líneas.
La cooperación no es una experiencia más, es la experiencia de tu vida. Nuestra labor allí parece poca viendo la situación en la que viven los niños, pero realmente nuestro trabajo es una tarea importante y la recompensa diaria es ver las sonrisas de los niños y el cariño que te ofrecen desde el primer día.
A largo plazo los resultados son mucho más visibles y transcendentes en sus vidas. Algunos de los chicos consiguen terminar sus estudios y conseguir un empleo digno en una sociedad tan desfavorecida. Todo ello nos debe llenar de satisfacción a todos los que hemos estado allí ayudando a esos niños a hacer sus deberes, a ayudarles en sus dificultades, a mostrarles que el cariño y el respeto son los valores más importantes para salir adelante.
Todo esto yo lo he vivido en persona y ánimo a todos los que estén indecisos a que se atrevan, a que den el paso. Esta experiencia cambiará tu forma de ver las cosas, cambiará tu vida pero lo más importante es que juntos cambiaremos las vidas de esos niños.

Un abrazo muy fuerte a todos mis compañeros que terminaron siendo mis amigos...


Juan Fco, Córdoba.

lunes 4 de febrero de 2008

ASOCIACION HUCHUY YACHAQ - FEBRERO 2008

Hola llegué a Cuzco el 25 de Enero, aún no he dejado de sorprenderme de todo lo que me rodea, sus costumbres, sus paisajes, sus medios de transporte, sus comidas, su amabilidad, su altitud (que no acabo de aclimatarme), todo parece de otro planeta, pero como mas adelante explicaré, hay mucha cordialidad y cariño por parte de todos sus habitantes.

Estuve subiendo al Centro Huchuy Yachaq toda la semana pasada, mi función principal es enseñar a los niños a ser magos, dificil cuestión para el tiempo de que dispongo, solo 1 mes, pero confío que con la ayuda de todos y el esfuerzo de los chicos, consigamos que alguno en un futuro cercano pueda dejar de hacer trabajos expuestos a los riesgos y peligros que conlleva el trabajo en la calle. Muchos niños y niñas bajan al centro de la ciudad a trabajar en la venta de postales, lavado de coches, limpieza de zapatos, arreglos de lápidas en el cementerio, en las combis (son los autobuses de aquí) pequeñas furgonetas donde los chavales se pasan montones de horas abriendo y cerrando sus puertas corredizas para que entren y salgan los viajeros, la mayor parte del tiempo de pie, y gritando continuamente las paradas, he hablado con niñas de 10 años que van por las calles gritando "llamada" "llamada" esto es que por 50 centimos de soles, hay personas que utilizan su móvil para hacer una breve llamada, y un sinfín de trabajos basura, todos ellos casi sin remunerar. Esta necesidad de trabajar para ayudar en la casa lo único que hace es deteriorar su desarrollo escolar y sin duda perjudicar su crecimiento personal y su salud.

De la subida al Hogar ya han comentado lo suficiente mis amigos, es casi para heroes de ficción, aunque mis compañeros y compañeras, no se de donde sacan las fuerzas porque algunos llevan haciéndolo 2 meses.

De los chicos/as a los que venimos a dar nuestro apoyo escolar y humano, también esta todo dicho, por mi parte solo quiero decir que son adorables, incluso se tiran cuesta abajo para esperarte, mientras tu llegas casi con la botella de oxigeno. Luego al terminar las clases, muchos de ellos te acompañan hasta donde tomamos las combis que nos devuelven a nuestros hogares de acogida.

Antes de despedirme no quiero dejar de hacer mención a la casa donde es mi hogar en Cuzco, Consuelo ( la abuela, 80 años), Betty, es su hija y la que lleva el peso de que todo salga bien, sus dos hijas, Sally de 26 y Danira de 21, aquí me siento como en familia, todas ellas son encantadoras y están pendientes de que mi estancia aquí sea estupenda.

Por supuesto tampoco me quiero olvidar de mis nuevos amigos y amigas, que espero lo sean por mucho tiempo, Ana de Girona, Juan de Barcelona, Luz de Madrid, Rafael de Las Palmas, Marleni de Cuzco, y otros tantos que por mis despistes y por que no he conocido por los pelos, no puedo poner sus nombres, desde luego una mención especial para MARLENE, nuestra Directora y para Brenda que desde Madrid hace perfecto su trabajo.

Bueno, pedir dinero es algo que no me gusta mucho, pero aquí todos los voluntarios lo hacen para que los niños puedan tener su cartera o mochila, cuadernos y lápices. La ONG para la que colaboramos no tiene recursos, a si que si os sentis rumbosos, bienvenidos serán unos pocos euros.

Muchos besos para todos del mago Víctor

Banco BBVA. Nº de cuenta 0182.4012.21.0201518718 a nombre de COOPERATOUR, concepto para ( ASOCIACION HUCHUY YACHAQ ), vuestro nombre y amigo/a del Mago Víctor, el dinero llega integro a Marlene ( Directora del Proyecto), tranquilos no se pierde ni un céntimo por ninguna parte.

lunes 7 de enero de 2008

Una labor responsable

12/11/2007 23:32 h
------------------

Es lunes y los lunes no hay niños en el centro porque nos reunimos los profes para planificar que vamos a hacer durante la semana. Para Luz y Eugenia es el primer día y para mi el segundo. Por ello, Marlene nos explica que es lo que se quiere conseguir en el centro: no se trata tanto de que los niños hagan sus tareas del colegio con nuestra ayuda, o de que les enseñemos a hacer manualidades. No, se trata más bien de que cuando sean mayores tengan una oportunidad en la vida; y para eso hay que conseguir alejarlos del mundo de la delincuencia y de la marginalidad, inculcándoles valores y siendo nosotros un ejemplo para ellos.
Hace sólo unas semanas el hermano de uno de los niños mató al padre de otro. Una borrachera, una discusión y una tragedia … y el dolor de toda una familia.
Acabamos de planificar la semana y decidimos ir a visitar a una familia de la zona, porque dos de sus hijos hace varios días que no vienen al centro. Para llegar a su casa hay que subir todavía un poco más, casi hasta arriba de la montaña. Aquí sólo hay casas de adobe y la calle no existe porque está en obras: subir parece casi imposible. Vemos muchos perros y Edy nos dice que en casi todas las casas tienen uno o dos para que vigilen por las noches que nadie entre a robar. ¿A robar? ¿Qué se puede robar donde hay tanta pobreza? ¿Sus ilusiones, sus sueños?
Llegamos a la casa pero los padres no están. Nos lo dice una de las niñas: sus padres se van por la mañana muy temprano y vuelven por la noche, muy tarde. No nos quieren explicar porque han dejado de ir estos días al centro pero nos prometen que mañana irán. Le preguntamos por su hermana mayor y nos dice que está en casa cuidando al pequeño: la hermana “mayor” es una ironía porque es una niña de 10 años que debería estar jugando con muñecas y, sin embargo, tiene que ocuparse de sus otros 4 hermanos y especialmente del pequeño, que apenas tiene 3 meses: es ella la que le da los biberones, la que le cambia los pañales, la que le consuela cuando llora …
Nos ha rodeado un grupo de niños que ríen y juegan con nosotros; parecen ajenos a la miseria que les rodea y les veo realmente felices. No importa el lugar, no importan las condiciones, no importa el no tener prácticamente nada: sólo importa que ellos están ahora aquí, con nosotros, y se divierten sin pensar en nada más …
Bajar desde donde estamos al centro es todavía más difícil que subir: un mal paso y caeríamos rodando hasta abajo. Son las 6:30 cuando cerramos el centro y empezamos a bajar para regresar. Por el camino, Marlene nos cuenta cosas que han pasado hace poco en el barrio: desgracias, miserias … historias que ponen los pelos de punta y que te hacen pensar en lo difícil que es la vida para esta gente, en lo injusto que es todo esto …
Y pienso en nosotros, los voluntarios y en el trabajo que vamos a realizar: va a ser duro y complicado y con muchísima más responsabilidad de la que nos podíamos imaginar … cada día tendremos que dar lo mejor de nosotros … cada día tendremos que luchar un poco por todos estos niños increíbles.


Juan, Cuzco 2008

domingo 30 de diciembre de 2007

Vivencias en Cusco

Tras haber pasado 3 semanas en Cusco (Perú), trabajando con los niños del Centro Educativo Huchuy Yachaq, he sacado en conclusión cuatro aspectos fundamentales para valorar el viaje.

El primero fué conocer al pueblo peruano y el gran legado del antiguo imperio Inka, asi como las raices profundas Quechuas existentes y que dan un carácter especial a esta tierra y a sus gentes que sienten con orgullo tanto su lengua madre como sus orígenes.

No menos importante para mi fué la convivencia día a día con la familia de acogida, liderada por la persona de mayor edad de la casa, la Sra. Julieta Acurio, que tanto cariño y tan sinceramente me ofreció, en el mismo sentido que lo hizo su hija Violeta de la que no olvidaré su atención con mates de coca bien calientes cuando me aquejó el mal de altura, o mates de eucalipto cuando me aquejó el catarro. Qué decir de la alegría de la casa, Camila, radiando siempre felicidad y expresividad y la sensated y amabilidad constante de su padre Iván y el cariño constante de Andrés, sin olvidar los cuidados culinarios de Ubaldina, que desgraciadamente tuvo que abandonar un tiempo por el fallecimiento de su mamá.

Cuando uno se encuentra en momentos díficiles, y el simple hecho de estar a 18.000 Km. de casa ya implica alguna dificultad, con otros compañeros de tareas, la unión hace hermanamiento. Ese hermanamiento lo percibí desde el primer día en que quedé con Luz, Juan y Eugenia. Allí mismo visualizando la Plaza de Armas desde una 2ª altura, me dí cuenta de que tenia auténticos colegas y no habría nada por lo que preocuparse contando con su apoyo incondicional. A lo largo de la convivencia, esta sensación con el contacto diario, el trabajo con los niños y las penurias pasadas en los fines de semana de aventuras, se fué incrementando, de modo que en los últimos días salieron de mi corazón sentimientos en forma de "Os quieroª ó "hermanos", que no acostumbro a expresar.

Finalmente y por ello lo más importante, los niños, el trabajo en el centro Huchuy Yachaq y la relación que día tras día nos fué uniendo. Es conocido que la misión del voluntario es ayudar al a los niños, pero eso sólo es teoría, realmente la ayuda es mutua pués aunque nosotros ofrecemos ayuda en tareas, entretenimiento a los más pequeños, etc, la compensación en el cariño que recibimos todos los días no tiene medida y ofrece una satisfacción infinita. Aprendes a valorar los gestos. Tods los niños te saludan al verte, ofreciendote su pequeña mano que hace que le veas con respeto y madurez y las niñas su beso en la mejilla derecha, generalmente sonrientes y avispados. No olvidaré el rostro clarividente de Estefany, o del vivaracho Elvis, del esforzado estudiante José Luis, de la responsable Miriam o de la anárquica Magali; y tampoco olvidaré a los esforzados compañeros perunaos, que en contra de nosotros no tiene una compensación en turismo, y que día tras día acuden al centro educativo para la atención a los niños, me refiero a los profesores Sadyth, Marleni y Edy.

Llevo mas de una semana en casa y todavía no me he adaptado emocionalmente, gran parte de lo que veo en la calle, en la TV, me resulta ridiculo en relación al excesivo consumismo, sobre todo en esta época navideña. Me parece falso todo ésto, vanal, fuera de lo esencial de la vida, que si se vive día a día como voluntario en Perú, donde un plato de comida no se puede despreciar porque no hay más. La vida se vive día a día y se resuelve día a día, por eso se hace más auténtica.
Guillermo Rey Rotea.

domingo 23 de diciembre de 2007

NUMBER ONE



Nunca me dejarán de sorprender los nombres utilizados, los que se acostumbran a utilizar, en hispano América.
El Perú, en esa cuestión, no va ser, no es, pues, una excepción.
Es fácil, entonces, encontrarse aquí con un Wiston del Rosario o con una Rebeca Sayonara. Tampoco nos debe extrañar que nos presenten a Rubén Spider, a Mario Batman o, en otra línea más sensible, a Celeste Alondra. Excepcional, eso sí, o al menos a mí me lo parece, es el nombre que da título a este breve comentario: Number One. Apelativo por el que se hacía llamar, porque no tenía otro nombre, el encargado de un restaurante de Aguas Calientes.
En fin.
Pero, quizá, riza el rizo la forma en la que fueron inscritas, en el registro civil del Cusco, dos hermanas gemelas. A una le pusieron el nombre de Anghela , y a la otra: el mismo. Es decir también Anghela. Es verdad que esto, el que las dos se llamen de la misma manera, ¡pucha!, nos puede acarrear, no más, ¡ah!, ciertos problemas, debieron decirse sus padres. Por eso y con buen criterio les añadieron un segundo nombre; a una el de “Leydi” y a la otra el Diana. Repito: “Leydi” y Diana.
Y cuando las dos Anghelas llegan, como lo que son: un par de princesas, el salón comunal Huchuy Yachaq se desborda en alegría.
Rafael Navarro Miñon

jueves 20 de diciembre de 2007

Las tardes en el "Hogar San Judas Chico"










La alegría, la ternura, el amor, las ganas de aprender, de jugar, etc. son algunas de las sensaciones que uno percibe cuando comparte unas tardes a la semana con las chicas del "Hogar San Judas Chico".

martes 18 de diciembre de 2007

Primer día en Huchuy Yachaq


9/11/2007 23:52h


"Hace apenas 24h que aterricé en Cuzco y ya estoy subiendo al centro donde la asociación Huchuy Yachaq realiza las actividades de apoyo escolar a niños. Subo con Yunia, otra voluntaria para la que justamente hoy es su último día, porque mañana regresa a España. La subida es dura, hay momentos en que te falta la respiración. Buscas más aire y no lo encuentras porque a 3600 m el oxígeno es un bien escaso. Miro a Yunia y veo que está más cansada que yo y es que, la escalera por la que subimos tiene una inclinación como no he visto nunca. La escalera se acaba para dar paso a un tramo asfaltado y cuando este termina sólo hay tierra y piedras. Para ascender el último trozo te inventas el camino por la ladera de la montaña. Por fin hemos llegado. Desde fuera se ve un edificio grande y antiguo. Desde dentro me recuerda a un colegio de hace 40 ó 50 años. Pero me parece entrañable y me gusta. Hay niños de todas las edades que, cuando ven a Yunia, le dan un beso y muchas veces también un abrazo. Ella les dice que soy un profe nuevo y que me llamo Juan y entonces yo también recibo ese cariño: los niños me dan la mano y las niñas un beso. Hoy, cuando acabe el día, me habrán dado decenas de besos, abrazos y apretones de manos. Y me quedo maravillado de como estos niños han han regalado su afecto a un desconocido. Y me emociono cuando los más pequeños me piden que les coja en brazos...
Yunia me presenta a los profes nativos: Marlene (la directora), Sadith, Marleni, Jackelyn y Edy. Me parecen estupendos y espero estar a su altura ayudando en todo lo que pueda.
Cuando un voluntario se va organizan una fiesta de despedida, y hoy es el día de Yunia. En uno de los salones del piso de arriba se organiza todo: los niños se sientan formando un corro y algunos de ellos salen a cantar, otros le dan las gracias a Yunia y finalmente le entregan un dossier con dibujos y cartas de despedida que han hecho para ella. Es todo muy bonito y emotivo. La fiesta se acaba con los niños tomando una taza de leche y un trozo de tarta. Hay más de 60 niños y me pregunto si habrá suficiente para todos ...
Son más de las 19h cuando nos vamos del hogar. Nos acompañan varios de los niños que viven un poco más abajo y que se van despidiendo a medida que llegamos a sus casas: más besos, más abrazos, más afecto ...
Mientras bajamos nos cruzamos con los chicos de secundaria que vuelven ahora del colegio. Es la primera vez que me ven pero recibo igualmente un beso de las chicas y un apretón de manos de los chicos.
Acaba el día y me quedo con la sensación de que si el cariño pudiera comprarse, en este barrio tan humilde, los niños serían millonarios ..."



Juan, Cuzco 2007